Aplicación pública del Derecho de la competencia
Asesoramos de forma recurrente en procedimientos administrativos sancionadores, de vigilancia, de control de concentraciones y de control de ayudas públicas tramitados por las autoridades de defensa de la competencia, tanto a nivel nacional como europeo. Nuestra experiencia abarca todos los ámbitos del procedimiento: desde el análisis preliminar del riesgo hasta la elaboración de los escritos, la participación en inspecciones y la preparación de estrategias de defensa o de colaboración con las autoridades.
Asumimos la defensa de nuestros clientes en la revisión jurisdiccional de las resoluciones dictadas por las autoridades de competencia, tanto ante los tribunales del orden contencioso-administrativo español como ante el Tribunal General y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Actuamos con frecuencia en todas las instancias, lo que nos permite anticipar riesgos, reducir tiempos y enfocar los recursos estratégicamente desde el primer momento.
Nuestro equipo ha intervenido directamente en numerosos procedimientos seguidos ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), ante las autoridades autonómicas de competencia y ante la Dirección General de Competencia de la Comisión Europea. Hemos participado en algunas de las investigaciones más relevantes tramitadas en España en las últimas tres décadas, y acumulamos una experiencia especialmente valiosa en sectores regulados y en mercados sensibles.
Somos especialistas en la defensa de empresas y directivos investigados por prácticas anticompetitivas (como cárteles, intercambios de información y abusos de posición de dominio) y en el asesoramiento a aquéllos que desean denunciar estas prácticas o colaborar activamente con las autoridades de competencia, por ejemplo, mediante programas de clemencia.
Nuestra intervención combina un conocimiento técnico riguroso, un enfoque procesal preciso y una estrategia adaptada a los objetivos del cliente, en la vía administrativa y ante los tribunales, así como el análisis y la ponderación de los aspectos puramente económicos (en cuanto al enfoque del asunto, la valoración de las consecuencias e implicaciones económicas, así como de los eventuales daños provocados por las conductas ilícitas) de cada caso. Esto nos permite diseñar respuestas eficaces en entornos de alta complejidad y de potencial riesgo reputacional.